Para no desbordar en pedidos, para no exigir en demasía, para no mostrar insatisfacción a una negativa, para no anclar a la primera de cambio, para no dejar de lado la tolerancia, para no olvidarse de aplicar los conceptos leidos.
Contextualizar: tiempo y espacio. Y adecuarse y acomodarse -asimilar- para seguir el desarrollo de la psicogénesis de la inteligencia y escalar niveles todo el tiempo; que haya feedback, ida y vuelta. Y si hay solo ida hacerla valer por lo que es, sabiendo de dónde viene y con qué fines.
Cuando las musas fallan y acallan voces aparecen los recursos no renovables como los héroes de la novela; fijate en la tibieza (sí, ya es cliché a esta altura de los escritos... pero ¿es así o no?) de algunas palabras sordas, que aunque suenen vibrantes se quiebran con el viento. O me desatornillo del mundo y completo a la psycho-freaky-de-carácter-difícil o me juntan con cucharita como sopa derretida.
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